AVAFES y GMCAE Madrid 2026: evaluación diagnóstica y decisiones clínicas en aves

Lectura técnica de AVAFES y GMCAE Madrid 2026: evaluación renal, imagen, endoscopia, medicina interna, anestesia y comportamiento en aves.
Equipo veterinario de Aracavia en el Congreso AVEPA-GMCAE de Madrid, octubre de 2026.

Los días 16 y 17 de octubre de 2026 participé en las jornadas de AVAFES Madrid y en el encuentro de AVEPA-GMCAE celebrado en el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid. La enfermedad renal aviar, el diagnóstico por imagen y la endoscopia, la medicina interna de psitácidas, la anestesia y el comportamiento ocuparon buena parte del programa.

Para una lectura profesional de estas jornadas interesa relacionar cada técnica con la decisión que permite tomar. Estimar la filtración renal, identificar una lesión vascular, obtener una muestra o interpretar una conducta requieren preguntas y evidencias diferentes. Esta crónica desarrolla esas relaciones con el apoyo de los apuntes de ambas formaciones y las contrasta con estudios publicados.

Enfermedad renal: definir qué función estamos evaluando

La ponencia de Andrés Montesinos en AVAFES abordó el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad renal en aves. El material revisa la fisiología de la excreción nitrogenada, el urianálisis, la imagen y la evaluación de la filtración glomerular. Una distinción relevante para interpretar esas pruebas es que concentración plasmática, eliminación tubular y filtración glomerular no son medidas equivalentes.

Pantalla con la portada de la sesión de Andrés Montesinos sobre enfermedad renal en aves, AVAFES Madrid 2026.
Sesión de Andrés Montesinos sobre enfermedad renal en aves. AVAFES Madrid, 16 de octubre de 2026.

El ácido úrico tiene un componente importante de secreción tubular. Por ello, su concentración no debe interpretarse como una lectura directa de la tasa de filtración glomerular. Si la pregunta es estimar filtración, interesa evaluar un marcador de aclaramiento y conocer su comportamiento en la especie estudiada. Gasthuys y colaboradores compararon creatinina exógena y exo-iohexol en ocho aves de cada uno de seis grupos y obtuvieron resultados diferentes según el marcador; favorecieron el iohexol para esa estimación. El estudio se realizó en aves clínicamente sanas y no valida por sí solo un algoritmo diagnóstico para todos los pacientes enfermos. Gasthuys et al., 2019.

La SDMA exige una lectura igualmente precisa. En un estudio con 23 amazonas de La Española y 32 cotorras argentinas se establecieron referencias mediante un inmunoensayo comercial. Esa información permite describir la distribución del analito en las poblaciones investigadas; no convierte automáticamente su límite superior en un umbral de enfermedad para cualquier psitácida. Los propios autores señalan la necesidad de investigar su validez y capacidad predictiva. Moreno et al., 2024.

La consecuencia práctica es formular primero qué se intenta resolver: hidratación, filtración, lesión o repercusión sistémica. Después se integran historia, exploración, laboratorio e imagen. Una prueba puede aportar información relevante y dejar abierta otra parte del problema.

Imagen y endoscopia: caracterizar una lesión y decidir cómo muestrearla

Las sesiones de Yvonne van Zeeland del GMCAE combinaron técnicas de imagen con exploración endoscópica. La radiografía permite una valoración inicial de varios sistemas; la elección de pruebas posteriores depende de la localización sospechada y de la información que falta. La pregunta puede ser anatómica —dónde está la lesión y hasta dónde se extiende— o etiológica —qué proceso produce ese aspecto—, y cada una exige una estrategia distinta.

Pantalla con la portada de la sesión de Yvonne van Zeeland sobre imagen y endoscopia en aves, AVEPA-GMCAE Madrid 2026.
Inicio de la sesión «Advanced Imaging Diagnosis and Endoscopy in Birds», de Yvonne van Zeeland. AVEPA-GMCAE, Madrid, 17 de octubre de 2026.

La angiografía por tomografía computarizada ilustra la importancia del protocolo de adquisición. Wang y colaboradores estudiaron diez loros grises y comprobaron que modificar la dosis y velocidad de inyección del contraste alteraba la calidad de imagen y distintas medidas vasculares. No era un estudio de sensibilidad diagnóstica para aterosclerosis. Su utilidad para esta discusión consiste en mostrar que la apariencia y las dimensiones observadas también dependen de cómo se adquiere la imagen. Un cambio de protocolo puede afectar a una comparación longitudinal. Wang et al., 2022.

En el material de endoscopia, la rinoscopia y sinusoscopia se relacionan con la inspección dirigida y la obtención de muestras para cultivo, citología o histología. La traqueoscopia se presenta también como herramienta de exploración y muestreo ante lesiones traqueales o de la siringe. El interés clínico está en conectar lo observado con una prueba capaz de caracterizarlo: la imagen endoscópica no sustituye al análisis de la muestra cuando la etiología sigue sin resolverse.

Antes de plantear el procedimiento conviene concretar el objetivo, el acceso y el destino de las muestras. El beneficio esperado debe valorarse junto con el riesgo anestésico y la posibilidad de obtener información por otra vía. La técnica adquiere sentido dentro de ese plan diagnóstico.

Medicina interna: separar infección, lesión y enfermedad clínica

La actualización de medicina interna incluyó ganglioneuritis aviar, alteraciones metabólicas y reproductivas y enfermedad cardiovascular. En estos problemas resulta especialmente útil distinguir el hallazgo que detecta una prueba de la explicación del cuadro completo.

Como contraste bibliográfico para el tema de bornavirus, un estudio publicado en 2026 investigó tejidos de 210 psitácidas fallecidas y sometidas a necropsia en Polonia. Se detectó ARN de bornavirus en 50 aves; 32 de ellas carecían de las lesiones macroscópicas evidentes de PDD descritas por los autores. Esto documenta una discordancia entre detección molecular y ese criterio morfológico, pero no permite afirmar que aquellas aves estuvieran clínicamente sanas ni estimar la prevalencia en loros vivos de compañía. Szotowska y Ledwoń, 2026.

Este trabajo se incorpora aquí como lectura de contraste, sin atribuir su presentación a la ponente. La aplicación al razonamiento clínico consiste en mantener separadas tres preguntas: si se detecta el agente, si existe una lesión compatible y si esa lesión explica los signos del paciente. La interpretación conjunta requiere conocer la muestra, el método y las alternativas diagnósticas.

Anestesia: interpretar la señal y sus condiciones de validación

La sesión sobre el paciente aviar de alto riesgo abordó valoración previa, cuidados perioperatorios y monitorización. Su relación con las técnicas diagnósticas es directa: el rendimiento de una exploración debe valorarse junto con las condiciones necesarias para realizarla y vigilar al paciente.

La capnografía ofrece un ejemplo concreto de validación acotada. En 14 loros grises sanos anestesiados con isoflurano y ventilados mediante presión positiva intermitente, Edling y colaboradores encontraron una correlación fuerte entre CO₂ al final de la espiración y CO₂ arterial. El primero sobreestimó al segundo en aproximadamente 5 mmHg. Esa diferencia pertenece a las condiciones estudiadas; no es una corrección universal que deba aplicarse a cualquier ave o circuito. Edling et al., 2001.

La cuestión clínica va más allá de anotar el número: interesa registrar la modalidad ventilatoria, el montaje de muestreo, la calidad de la curva y los cambios asociados a una intervención. La señal de CO₂ informa sobre ventilación y debe integrarse con la evaluación de oxigenación, circulación y temperatura. La vigilancia de la recuperación prolonga esa evaluación después del procedimiento.

Comportamiento: describir la conducta y medir la respuesta

La sesión de comportamiento distinguió conductas propias de la especie que generan conflicto en el hogar y problemas que requieren investigar causas médicas, ambientales o combinadas. El deterioro del plumaje, por ejemplo, necesita una descripción de lo que hace el ave, su distribución, los contextos en que aparece y su evolución. La etiqueta de «picaje» no sustituye esa caracterización.

La evidencia experimental ayuda a concretar qué puede evaluarse. Meehan y colaboradores estudiaron estereotipias en amazonas alinaranjas jóvenes alojadas con o sin enriquecimiento diseñado para facilitar forrajeo y locomoción. Las aves sin enriquecimiento desarrollaron más estereotipias y, tras introducirlo, estas disminuyeron después de un periodo de demora. El desenlace estudiado fue la estereotipia; no demuestra que una intervención idéntica resuelva cualquier deterioro del plumaje ni cualquier causa de dolor. Meehan et al., 2004.

Para trasladar ese enfoque a una consulta interesa establecer una medida basal, describir la intervención y acordar cómo se evaluará la respuesta. Los registros del cuidador y los vídeos contextualizados pueden documentar frecuencia, duración o circunstancias de una conducta. Su interpretación debe acompañarse de la evaluación médica pertinente y ajustarse al individuo.

Del programa científico a un plan de evaluación

La masterclass de razonamiento clínico y la presentación de María Ardiaca sobre la evaluación de una prueba de aglutinación frente a Salmonella en palomas urbanas completaron el programa del sábado. Esta última plantea una cuestión metodológica relevante: una prueba que detecta anticuerpos necesita validación para el uso concreto que se pretende darle. El título de una comunicación no permite deducir su sensibilidad, especificidad o capacidad para identificar portadores; para ello hay que revisar diseño, población y prueba de referencia.

La lectura conjunta de las jornadas permite organizar la revisión de la práctica en preguntas concretas:

Área Pregunta que conviene dejar resuelta
Evaluación renal ¿Qué proceso estima el resultado y con qué método y referencia?
Imagen ¿Qué información aportará y cuánto depende del protocolo de adquisición?
Endoscopia ¿Qué estructura se explorará y qué análisis recibirá la muestra?
Medicina interna ¿Se ha demostrado infección, lesión o relación causal con los signos?
Anestesia ¿Qué mide cada señal y en qué condiciones se ha validado?
Comportamiento ¿Cómo se define el problema y cómo se documentará la respuesta?

Estas preguntas constituyen una propuesta de revisión derivada de la formación y del contraste bibliográfico. Permiten identificar qué conocimientos pueden incorporarse al razonamiento clínico y qué procedimientos requieren más documentación, equipamiento o evaluación antes de aplicarse.

Fuentes de formación y bibliografía de contraste

Esta entrada adapta la crónica de Aracavia sobre las jornadas de Madrid. Esta entrada se ha elaborado con el apoyo de apuntes de ambas formaciones, AVAFES Madrid y AVEPA-GMCAE, y de la bibliografía citada. Los datos de estudios citados corresponden a sus autores; la formación recibida y los ejemplos docentes no se presentan como investigación o casuística propias.

La consulta bibliográfica es selectiva: se han leído los resúmenes de los estudios citados y, de los trabajos de Gasthuys y Wang, también apartados pertinentes del texto completo. El material docente se utiliza para contextualizar los temas, sin convertir observaciones de una sesión en recomendaciones universales.

  • Gasthuys E, et al. Comparative physiology of glomerular filtration rate by plasma clearance of exogenous creatinine and exo-iohexol in six different avian species. Scientific Reports. 2019;9:19699. DOI.
  • Moreno AA, et al. Reference Interval Creation for Symmetric Dimethylarginine (SDMA) in Healthy Hispaniolan Amazon Parrots and Quaker Parrots. Journal of Avian Medicine and Surgery. 2024;38:83–90. DOI.
  • Wang WL, Chang FL, Yu PH. Effect of different injection rates and doses of contrast medium on the image quality of computed tomographic angiography in African grey parrots. BMC Veterinary Research. 2022;18:428. DOI.
  • Szotowska I, Ledwoń A. Occurrence of bornaviruses, circoviruses and polyomaviruses in necropsy samples from parrots in Poland (2014–2024). Journal of Veterinary Research. 2026;70:1–7. DOI.
  • Edling TM, et al. Capnographic monitoring of anesthetized African grey parrots receiving intermittent positive pressure ventilation. Journal of the American Veterinary Medical Association. 2001;219:1714–1718. DOI.
  • Meehan CL, Garner JP, Mench JA. Environmental enrichment and development of cage stereotypy in Orange-winged Amazon parrots. Developmental Psychobiology. 2004;44:209–218. DOI.